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Aspectos que se deben conocer del derecho a la desconexión laboral

El derecho a la desconexión laboral está definido como:

“(…) el derecho que tienen todos los trabajadores y servidores públicos, a no tener contacto, por cualquier medio o herramienta, bien sea tecnológica o no, para cuestiones relacionadas con su ámbito o actividad laboral, en horarios por fuera de la jornada ordinaria o jornada máxima legal de trabajo, o convenida, ni en sus vacaciones o descansos.”[1]

Pero, ¿cómo se originó este derecho?, ¿cuál es la norma que lo regula? y ¿qué beneficios trae para los trabajadores? Estas serán preguntas que se desarrollarán a lo largo del texto. Lo anterior, sin dejar de lado la mención de las tareas que genera la implementación de esta ley para los empleadores y cuáles son las excepciones a su aplicación.

Ahora bien, para saber cómo se originó el derecho a la desconexión laboral, es preciso recordar que en Colombia surgió debido al exceso de trabajo que tuvieron los empleados durante el auge de la pandemia del COVID-19, entre marzo de 2020 y mediados de 2021. Durante ese tiempo, la mayoría de los trabajadores tuvieron que realizar sus actividades profesionales desde sus hogares debido a las cuarentenas prolongadas que obligaban a permanecer en casa.

Este confinamiento y la obligación de trasladar el trabajo de las oficinas a las casas conllevó a una sobrecarga laboral, pues ya no bastaba con apagar el computador al terminar la jornada. Los empleadores seguían llamando, escribiendo o enviando correos electrónicos, lo que convirtió en obligación para muchos empleados responder y atender dichas comunicaciones.

Por ello, un representante a la Cámara, en su calidad de coautor, presentó el proyecto de ley “Desconexión Laboral y Respeto por la Vida Familiar y Personal», con el objetivo de garantizar el respeto a los horarios laborales y permitir a los trabajadores disfrutar plenamente de sus espacios de descanso, velando por su salud física y mental.[2]

Otra visión del origen de este derecho, desde la perspectiva laboral, la expuso el equipo de redactores de Legis en su blog:

“Este derecho nace de la antigua lucha de los trabajadores mundiales plasmada en el convenio 1 de la OIT y de la distribución de las horas de trabajo; y que vemos en nuestro Código Sustantivo del Trabajo en temas como las vacaciones, el pago de trabajo suplementario y los descansos regulares en los días festivos, dicho sea de paso, festivos religiosos en su mayoría pero que han sido incorporados en el calendario como días no laborables”.[3]

Lo que inició como un proyecto se convirtió finalmente en norma con la Ley 2191 del 6 de enero de 2022. En apenas ocho artículos, el Congreso de la República definió y reguló el derecho a la desconexión laboral, sustentándolo en los principios constitucionales del derecho al trabajo y en los convenios ratificados por Colombia con la OIT.

Este derecho otorga garantías a los trabajadores, tanto del sector privado como público. En primer lugar, establece que puede ejercerse desde el final de la jornada laboral hasta el inicio de la siguiente, aplicando también en licencias, permisos, vacaciones y similares.

No obstante, la norma contempla cuándo se estaría vulnerando este derecho. Esto sucede si se firma una cláusula laboral contraria a lo establecido en la ley (la cual sería ineficaz) o si se demuestra que el empleador envía comunicaciones fuera del horario de forma persistente. En ambos casos podría configurarse una conducta de acoso laboral.[4]

En resumen, la desconexión laboral garantiza al trabajador que no está obligado a responder mensajes fuera de su jornada. Sin embargo, la norma no prohíbe que el empleador los envíe. Esto reconoce que algunos empleadores, por la naturaleza de sus actividades, no tienen un horario fijo.

Es importante aclarar: los empleadores pueden enviar correos o mensajes en cualquier momento, pero el trabajador no está obligado a responderlos, siempre que no se incurra en sobrecarga laboral ni represalias.

La Ley 2191 de 2022 ordena a todas las organizaciones públicas o privadas establecer una política de desconexión laboral que incluya al menos:

  • Lineamientos sobre cómo se garantizará y ejercerá el derecho, incluyendo el uso de las TIC.

  • Procedimientos para presentar quejas frente a la vulneración del derecho, ya sea de manera propia o anónima.

  • Un procedimiento interno para el trámite de quejas que garantice el debido proceso y mecanismos de solución de conflictos.[5]

Excepciones

El derecho a la desconexión laboral tiene excepciones específicas:

  • Trabajadores con cargos de dirección, confianza o manejo.

  • Trabajadores cuya labor requiera disponibilidad permanente (ejemplo: fuerza pública y organismos de socorro).

  • Situaciones de fuerza mayor o caso fortuito que requieran colaboración extra para garantizar la continuidad del servicio o resolver situaciones de urgencia, siempre que no haya otra alternativa viable.[6]

Con todo lo anterior, se concluye que la reglamentación de este derecho representa un avance importante para proteger a los trabajadores del sector público y privado, tanto en la presencialidad como en la virtualidad. Sin embargo, las excepciones son amplias, lo cual puede dar margen a que algunos empleadores se acojan a ellas para seguir exigiendo trabajo por fuera del horario, lo cual va en contra del espíritu de la ley.


Elaborado por:
Ingrid Cárdenas
Abogada

Revisado por:
Amparo Benavides
Coordinadora B.P.O

Aprobado por:
Fernando Guzmán Acosta
Gerente General


Referencias

[1] L.2191/2022, art.3

[2] Herrera Rosas, Sebastián. ¿En qué consiste el proyecto de ley sobre la desconexión laboral?. Diario AS Colombia. Disponible en: https://colombia.as.com/colombia/2021/11/18/actualidad/1637197680_162392.html. Consultado el 05 de febrero de 2022.

[3] Equipo de redactores de Legis. El derecho a la desconexión laboral en Colombia. Disponible en: https://blog.legis.com.co/juridico/derecho-desconexion-laboral-en-colombia. Consultado el 05 de febrero de 2022.

[4] L.2191/2022, art.4, parágrafo 1 y 2.

[5] L.2191/2022, art.5.

[6] L.2191/2022, art.6.